
España liderará el crecimiento europeo en 2026, pero con baja productividad
Fuente: ESADE.-
España cerrará 2026 con un crecimiento del PIB de entre el 2,2% y el 2,3%, casi el doble del 1,1% previsto para la Eurozona. Así lo revela el último Informe Económico y Financiero de Esade, que señala que la fortaleza del empleo, el consumo de los hogares y la diversificación exterior actúan como los principales motores de esta expansión.
Sin embargo, los expertos advierten que este ritmo no es sostenible a largo plazo sin cambios estructurales. Esade prevé que el crecimiento se modere hasta el 1,6% en 2027 debido al agotamiento de varios vientos de cola: el turismo toca techo, el impulso migratorio se estabiliza, las reglas fiscales limitan el gasto y los fondos europeos *Next Generation* encaran su recta final.
A estas limitaciones internas se suman amenazas externas. El conflicto en Oriente Próximo y la tensión en el estrecho de Ormuz han encarecido el petróleo y el gas, interrumpiendo la desinflación. Esta presión energética podría restar dos décimas al crecimiento y elevar la inflación media hasta el 3,5% este año.
Aunque el mercado laboral resiste con mínimos históricos de paro cercanos al 10%, el aumento de vacantes y la subida de salarios efectivos indican que el desempleo roza su suelo estructural. Para seguir creciendo de forma sana, España necesita trasladar el foco de la demanda a la oferta.
Para lograrlo, el informe urge a tomar medidas clave:
- Aumentar la inversión en I+D+i y capital tecnológico.
- Mejorar la productividad y ayudar a las pymes a ganar tamaño.
- Resolver las carencias en redes eléctricas, almacenamiento e interconexiones para aprovechar el liderazgo en energías renovables.
El reto actual ya no es incorporar más trabajadores, sino lograr que cada uno de ellos sea más productivo y eficiente.
